DIOS ES AMOR
DIOS ES AMOR
martes, 22 de abril de 2014

SUBÍ HASTA LAS MONTAÑAS A BUSCARTE ENTRE LA NATURALEZA Y EL SILENCIO
SOLO ESCUCHABA EL SONIDO DEL VIENTO Y BUSCABA TU VOZ, PERO SENTÍ TU PRESENCIA Y TE DÍ GRACIAS POR TODO, ME GUSTA IR A LAS MONTAÑAS.
Y AHORA TE DOY GRACIAS , NO IMPORTA SI NO SALIO LA EMPRESA GRANDE QUE ESTUVE TRABAJANDO DESDE FEBRERO Y LUCHANDO PARA QUE LE DEN UNA BUENA COTIZACIÓN A SU FLOTA DE UNIDADES, COMO CORREDORA DE SEGUROS,
YO SE QUE TU QUIERES OTRA COSA MEJOR PARA MÍ, LO IMPORTANTE QUE MI VIDA AHORA
TU LA GUÍAS, Y TODO TE LO HE PUESTO EN TUS PIES, MIS HIJOS, MI TRABAJO , A MIS HERMANOS, Y A TODOS MIS AMIGOS, Y A LA IGLESIA DONDE LLEVAN TU PALABRA.
Y POR TODO EL MUNDO.
hablar de ti no hay palabra , solo es sentir, y no salir de esos momentos sublimes y que siente que tu fuego quema.
JESÚS TE AMOOOOOO
ADOREMOS AL SEÑOR CON TODO NUESTRO CORAZON
DULCE SEÑOR
HOY VENGO ADORARTE, Y DARTE TODO MI AMOR
TE CANTO Y TE DOY GRACIAS.
TU ERES MI RESPIRAR
JESÚS JESÚS, ERES MARAVILLOSO, TE AMO TE AMO ,
QUE HARÍA SIN TI, SIN TÍ NO SOY NADA
SOLO POR TU MISERICORDIA Y POR TU GRACIA ESTOY PERDONADA
MI AMADO JESÚS ESTOY SOLA EN MI CUARTO CON LAGRIMAS EN MIS OJOS, Y CANTANDOTE ESA CANCION Y TE SIENTO TANTO, QUE NO HAY PALABRAS PARA DEFINIR ESTOS MOMENTOS,
SIENTO TU PRESENCIA TAN FUERTE,
TE AMO JESÚS, Y GRACIAS POR TODO ESE AMOR
QUE ME TIENES-
TE AMOOOOOO
domingo, 20 de abril de 2014
Juan 3
Reina-Valera 1960 (RVR1960)
Jesús y Nicodemo
3 Había un hombre de los fariseos que se
llamaba Nicodemo, un principal entre los judíos.
2 Este vino a Jesús de noche, y le
dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede
hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él.
3 Respondió Jesús y le dijo: De
cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el
reino de Dios.
4 Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un
hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de
su madre, y nacer?
5 Respondió Jesús: De cierto, de
cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar
en el reino de Dios.
6 Lo que es nacido de la carne, carne
es; y lo que es nacido del Espíritu,[a] espíritu es.
7 No te maravilles de que te dije: Os
es necesario nacer de nuevo.
8 El viento[b] sopla de donde quiere, y oyes su
sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es
nacido del Espíritu.
9 Respondió Nicodemo y le dijo: ¿Cómo
puede hacerse esto?
10 Respondió Jesús y le dijo: ¿Eres
tú maestro de Israel, y no sabes esto?
11 De cierto, de cierto te digo, que
lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís
nuestro testimonio.
12 Si os he dicho cosas terrenales, y
no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales?
13 Nadie subió al cielo, sino el que
descendió del cielo; el Hijo del Hombre, que está en el cielo.
14 Y como Moisés levantó la serpiente
en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado,
15 para que todo aquel que en él
cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
De tal manera amó Dios al mundo
16 Porque de tal manera amó Dios al
mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no
se pierda, mas tenga vida eterna.
17 Porque no envió Dios a su Hijo al
mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.
18 El que en él cree, no es
condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el
nombre del unigénito Hijo de Dios.
19 Y esta es la condenación: que la
luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque
sus obras eran malas.
20 Porque todo aquel que hace lo
malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean
reprendidas.
21 Mas el que practica la verdad
viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios.
El amigo del esposo
22 Después de esto, vino Jesús con
sus discípulos a la tierra de Judea, y estuvo allí con ellos, y bautizaba.
23 Juan bautizaba también en Enón,
junto a Salim, porque había allí muchas aguas; y venían, y eran bautizados.
24 Porque Juan no había sido aún
encarcelado.
25 Entonces hubo discusión entre los
discípulos de Juan y los judíos acerca de la purificación.
26 Y vinieron a Juan y le dijeron:
Rabí, mira que el que estaba contigo al otro lado del Jordán, de quien tú diste
testimonio, bautiza, y todos vienen a él.
27 Respondió Juan y dijo: No puede el
hombre recibir nada, si no le fuere dado del cielo.
28 Vosotros mismos me sois testigos de que dije: Yo
no soy el Cristo, sino que so
QUERIDOS AMIGOS Y HERMANOS
TODOS SOMOS HIJOS PRÓDIGOS PORQUE NOS APARTAMOS DEL VERDADERO CAMINO, PERO AL FINAL JESÚS ENVÍA A SUS ÁNGELES PARA QUE NOS GUÍEN DE NUEVO A CASA, Y CUANDO VOLVEMOS Y NOS ARREPENTIMOS , EL CIELO ESTÁ DE FIESTA.
Lucas 15:11-32
Reina-Valera 1960 (RVR1960)
Parábola del hijo pródigo
11 También dijo: Un hombre tenía dos
hijos;
12 y el menor de ellos dijo a su
padre: Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde; y les repartió
los bienes.
13 No muchos días después, juntándolo
todo el hijo menor, se fue lejos a una provincia apartada; y allí desperdició
sus bienes viviendo perdidamente.
14 Y cuando todo lo hubo malgastado,
vino una gran hambre en aquella provincia, y comenzó a faltarle.
15 Y fue y se arrimó a uno de los
ciudadanos de aquella tierra, el cual le envió a su hacienda para que
apacentase cerdos.
16 Y deseaba llenar su vientre de las
algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba.
17 Y volviendo en sí, dijo: !!Cuántos
jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de
hambre!
18 Me levantaré e iré a mi padre, y
le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti.
19 Ya no soy digno de ser llamado tu
hijo; hazme como a uno de tus jornaleros.
20 Y levantándose, vino a su padre. Y
cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y
corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó.
21 Y el hijo le dijo: Padre, he
pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo.
22 Pero el padre dijo a sus siervos:
Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en
sus pies.
23 Y traed el becerro gordo y
matadlo, y comamos y hagamos fiesta;
24 porque este mi hijo muerto era, y
ha revivido; se había perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse.
25 Y su hijo mayor estaba en el
campo; y cuando vino, y llegó cerca de la casa, oyó la música y las danzas;
26 y llamando a uno de los criados,
le preguntó qué era aquello.
27 Él le dijo: Tu hermano ha venido;
y tu padre ha hecho matar el becerro gordo, por haberle recibido bueno y sano.
28 Entonces se enojó, y no quería
entrar. Salió por tanto su padre, y le rogaba que entrase.
29 Mas él, respondiendo, dijo al
padre: He aquí, tantos años te sirvo, no habiéndote desobedecido jamás, y nunca
me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos.
30 Pero cuando vino este tu hijo, que
ha consumido tus bienes con rameras, has hecho matar para él el becerro gordo.
31 Él entonces le dijo: Hijo, tú
siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas.
32 Mas era necesario hacer fiesta y
regocijarnos, porque este tu hermano era muerto, y ha revivido; se había
perdido, y es hallado.
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